/ viernes 6 de septiembre de 2019

Morena toma el último reducto del yunismo en Veracruz

La noticia de la separación de Jorge Winckler del cargo de fiscal general de Veracruz se convirtió en un escándalo este martes.

En la sesión celebrada en la sede del Poder Legislativo, la Junta de Coordinación Política, a cargo del diputado Gómez Cazarín, determinó separar temporalmente, que no destituir, al polémico fiscal veracruzano, a quien se ubica como uno de los alfiles en el ajedrez del exgobernador Miguel Ángel Yunes.

La medida tomó por sorpresa al yunismo, a los diputados panistas y al propio Winckler, que pretendió, sin éxito, atrincherarse en las oficinas de la Fiscalía.

Si en la sesión del pasado 22 de febrero la mayoría de Morena no fue suficiente para proceder a un juicio político contra Winckler, en esta ocasión la Jucopo encontró la salida para la separación del cargo del fiscal.

Como se recuerda, en febrero pasado hubo un intento en el Congreso por destituir al titular de la FGE; Morena requería 34 votos, pero sólo logró 29, debido a que los diputados del PES, Verde y PRI votaron en contra.

Casi siete meses después, el presidente de la Jucopo desató el nudo legal que impedía la salida de Winckler de la Fiscalía.

Al cargo llegó la notaria (hoy con licencia) Verónica Hernández como encargada de despacho, quien pasó de la dirección jurídica de la Secretaría de Gobierno a su nueva responsabilidad.

El resto de la historia ha sido abordado con oportunidad por los medios estatales: Winckler califica como ilegal la determinación del Congreso y apunta en su comunicado que su separación del cargo es un atentado contra la autonomía de FGE. Dijo que sigue siendo el fiscal, pero ya no tiene oficina, acceso, mando y presupuesto.

Los diputados del PAN hicieron todo lo que pudieron para impedir la salida del fiscal y la llegada de la encargada del despacho; incluso, se presentaron en la sede de la Fiscalía, donde protagonizaron un zafarrancho con elementos de seguridad que custodiaban el inmueble.

Algunos aliados del yunismo, como el PRD veracruzano, se apresuraron a emitir comunicados en los que descalificaban la medida; el PRI de Marlon Ramírez lo hizo unas horas después.

Sin embargo, a pesar de todos los recursos y declaraciones en contra, la salida de Winckler de la Fiscalía fue consumada e incluso publicada en la Gaceta Oficial.

Acción Nacional no se esperaba el sorpresivo punto de acuerdo propuesto por Morena y su presidente de la Jucopo, quien planteó la separación de Winckler del cargo con el argumento, difícil de refutar, de que no contaba con certificación para ocupar un cargo de seguridad pública o procuración de justicia.

Morena también pudo haber argumentado la falta de resultados y de confiabilidad del hoy exfiscal, quien además propiciaba un insano ambiente de tensión con el Poder Ejecutivo de la entidad.

El punto es que una separación temporal podría implicar que el exfuncionario pueda regresar al cargo en un mes, en un año o nunca.

José Manuel Pozos Castro, quien preside la Mesa Directiva en el Congreso local, dice que si Winckler muestra su acreditación puede regresar al cargo; sin embargo, se observa sumamente complicado, casi imposible, que el yunista logre la certificación, porque todos los factores, incluyendo sobre todo al gobierno federal, juegan en su contra.

Termina así el triste paso del abogado de Yunes por la Fiscalía; y Morena toma el último reducto del yunismo en Veracruz. @luisromero85

La noticia de la separación de Jorge Winckler del cargo de fiscal general de Veracruz se convirtió en un escándalo este martes.

En la sesión celebrada en la sede del Poder Legislativo, la Junta de Coordinación Política, a cargo del diputado Gómez Cazarín, determinó separar temporalmente, que no destituir, al polémico fiscal veracruzano, a quien se ubica como uno de los alfiles en el ajedrez del exgobernador Miguel Ángel Yunes.

La medida tomó por sorpresa al yunismo, a los diputados panistas y al propio Winckler, que pretendió, sin éxito, atrincherarse en las oficinas de la Fiscalía.

Si en la sesión del pasado 22 de febrero la mayoría de Morena no fue suficiente para proceder a un juicio político contra Winckler, en esta ocasión la Jucopo encontró la salida para la separación del cargo del fiscal.

Como se recuerda, en febrero pasado hubo un intento en el Congreso por destituir al titular de la FGE; Morena requería 34 votos, pero sólo logró 29, debido a que los diputados del PES, Verde y PRI votaron en contra.

Casi siete meses después, el presidente de la Jucopo desató el nudo legal que impedía la salida de Winckler de la Fiscalía.

Al cargo llegó la notaria (hoy con licencia) Verónica Hernández como encargada de despacho, quien pasó de la dirección jurídica de la Secretaría de Gobierno a su nueva responsabilidad.

El resto de la historia ha sido abordado con oportunidad por los medios estatales: Winckler califica como ilegal la determinación del Congreso y apunta en su comunicado que su separación del cargo es un atentado contra la autonomía de FGE. Dijo que sigue siendo el fiscal, pero ya no tiene oficina, acceso, mando y presupuesto.

Los diputados del PAN hicieron todo lo que pudieron para impedir la salida del fiscal y la llegada de la encargada del despacho; incluso, se presentaron en la sede de la Fiscalía, donde protagonizaron un zafarrancho con elementos de seguridad que custodiaban el inmueble.

Algunos aliados del yunismo, como el PRD veracruzano, se apresuraron a emitir comunicados en los que descalificaban la medida; el PRI de Marlon Ramírez lo hizo unas horas después.

Sin embargo, a pesar de todos los recursos y declaraciones en contra, la salida de Winckler de la Fiscalía fue consumada e incluso publicada en la Gaceta Oficial.

Acción Nacional no se esperaba el sorpresivo punto de acuerdo propuesto por Morena y su presidente de la Jucopo, quien planteó la separación de Winckler del cargo con el argumento, difícil de refutar, de que no contaba con certificación para ocupar un cargo de seguridad pública o procuración de justicia.

Morena también pudo haber argumentado la falta de resultados y de confiabilidad del hoy exfiscal, quien además propiciaba un insano ambiente de tensión con el Poder Ejecutivo de la entidad.

El punto es que una separación temporal podría implicar que el exfuncionario pueda regresar al cargo en un mes, en un año o nunca.

José Manuel Pozos Castro, quien preside la Mesa Directiva en el Congreso local, dice que si Winckler muestra su acreditación puede regresar al cargo; sin embargo, se observa sumamente complicado, casi imposible, que el yunista logre la certificación, porque todos los factores, incluyendo sobre todo al gobierno federal, juegan en su contra.

Termina así el triste paso del abogado de Yunes por la Fiscalía; y Morena toma el último reducto del yunismo en Veracruz. @luisromero85

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