/ martes 1 de septiembre de 2020

Problemas a resolver en Apiver

Veinte años para una autopista

La Administración Portuaria Integral (Apiver) está por entrar a otra etapa con el nombramiento de un nuevo director general. Sale el civil Miguel Ángel Yáñez Monroy y entra un militar, el almirante Romel Lezama Abaroa.¿Será positivo que un militar esté al frente de un organismo como la Apiver?, ya se verá si eso es así; por lo pronto, nos comentan fuentes bien enteradas del puerto, hay nerviosismo entre las compañías privadas que operan en la zona portuaria, por varias razones.

Una de ellas es que, nos dicen, de un día para otro ya no ven tan seguras sus millonarias inversiones. Son miles de millones los que han invertido en sus recintos y en la ampliación del puerto, como para que de repente estén en la incertidumbre de si les modificarán los contratos que tienen como cesionarios.

Otra razón que las tiene nerviosas es, nos aseguran, su débil red digital. Afirman que constantemente se cae y observan que no son seguras, por lo que temen que en cualquier momento pueda ser hackeada y dejar expuesta información muy valiosa de lo que maneja el puerto jarocho.

Nos hacen ver que el sindicalismo es otra preocupación, por amenazas de huelga y por el adquirido por la Asociación de Sindicatos de Transportistas de Veracruz (Astrasver), que lidera Leonel Noya, que supuestamente entorpece la descarga de los barcos, lo que se habría traducido en continuos pagos de multas al no descargarse en el tiempo debido.

Está también el tema ambiental, pues la Apiver y los cesionarios deben cumplir normas nacionales e internacionales. Vienen otras ampliaciones y esas normas, nos dicen, deben ser prioritarias.. y deben cumplirse los compromisos contraídos con pescadores (desplazados por la ampliación) que reclaman viviendas en una zona donde el gobierno estatal donó el terreno y Apiver puso ya la infraestructura.

Hay más, pero nos señalan que basta mencionar las anteriores para significar que el nuevo director de la Administración Portuaria Integral no llegará a pasear. Pareciera que la mesa está puesta, pero no es así.

¿Algún día podrá ser concluida la autopista Caldel-Poza Rica?, es pregunta que nos hacen lectores de municipios de Vega de Alatorre, Gutiérrez Zamora, Nautla, Martínez de la Torre, Actopan, Alto Lucero, Papantla, Poza Rica, La Antigua, entre muchos otros que serán beneficiados una vez que esa obra sea terminada.

Nos dicen que no debe olvidarse que desde el gobierno de Vicente Fox se anunció su construcción y nada; pasó la administración de Felipe Calderón y nada; Peña Nieto la ubicó como compromiso de campaña y…avanzó unos kilómetros. Ahora los trabajos continúan, entre denuncias y escándalos, como el de ayer, cuando el alcalde de San Rafael, Luis Daniel Lagunes Marín, decidió parar los trabajos a la altura del tramo Paso Largo-Totomoxtle, bajo el argumento de que la constructora Mota-Engil carece de permisos para el derecho de vía, estudio de impacto ambiental y dictamen de Protección Civil.

Van veinte años desde que se anunció su construcción ¿cuántos más deberán pasar para que sea una realidad?, insisten en preguntarnos.

La presencia permanente de la Guardia Nacional en Xalapa es necesaria, nadie duda de eso; por lo tanto se hace necesario que cuente con un cuartel y hasta ahí no hay problema.

El problema comienza cuando debe decidirse en qué lugar construir ese cuartel, que debe estar bien comunicado, con acceso a vías pavimentadas y en un punto estratégico para que, en poco tiempo, los elementos de la GN puedan trasladarse a distintas zonas de la ciudad.

Por eso y porque es un terreno del Gobierno del Estado (es decir, no tiene que gastarse en comprarlo) inicialmente fue tomada la decisión de construirlo en La Loma, en la colonia Zapata, pero los vecinos se oponen porque ahí ha sido su lugar de recreación durante muchos años.

El alcalde Hipólito Rodríguez ya dijo que se buscarán alternativas ante ese rechazo. Bien, la conciliación siempre da buenos frutos.

Veinte años para una autopista

La Administración Portuaria Integral (Apiver) está por entrar a otra etapa con el nombramiento de un nuevo director general. Sale el civil Miguel Ángel Yáñez Monroy y entra un militar, el almirante Romel Lezama Abaroa.¿Será positivo que un militar esté al frente de un organismo como la Apiver?, ya se verá si eso es así; por lo pronto, nos comentan fuentes bien enteradas del puerto, hay nerviosismo entre las compañías privadas que operan en la zona portuaria, por varias razones.

Una de ellas es que, nos dicen, de un día para otro ya no ven tan seguras sus millonarias inversiones. Son miles de millones los que han invertido en sus recintos y en la ampliación del puerto, como para que de repente estén en la incertidumbre de si les modificarán los contratos que tienen como cesionarios.

Otra razón que las tiene nerviosas es, nos aseguran, su débil red digital. Afirman que constantemente se cae y observan que no son seguras, por lo que temen que en cualquier momento pueda ser hackeada y dejar expuesta información muy valiosa de lo que maneja el puerto jarocho.

Nos hacen ver que el sindicalismo es otra preocupación, por amenazas de huelga y por el adquirido por la Asociación de Sindicatos de Transportistas de Veracruz (Astrasver), que lidera Leonel Noya, que supuestamente entorpece la descarga de los barcos, lo que se habría traducido en continuos pagos de multas al no descargarse en el tiempo debido.

Está también el tema ambiental, pues la Apiver y los cesionarios deben cumplir normas nacionales e internacionales. Vienen otras ampliaciones y esas normas, nos dicen, deben ser prioritarias.. y deben cumplirse los compromisos contraídos con pescadores (desplazados por la ampliación) que reclaman viviendas en una zona donde el gobierno estatal donó el terreno y Apiver puso ya la infraestructura.

Hay más, pero nos señalan que basta mencionar las anteriores para significar que el nuevo director de la Administración Portuaria Integral no llegará a pasear. Pareciera que la mesa está puesta, pero no es así.

¿Algún día podrá ser concluida la autopista Caldel-Poza Rica?, es pregunta que nos hacen lectores de municipios de Vega de Alatorre, Gutiérrez Zamora, Nautla, Martínez de la Torre, Actopan, Alto Lucero, Papantla, Poza Rica, La Antigua, entre muchos otros que serán beneficiados una vez que esa obra sea terminada.

Nos dicen que no debe olvidarse que desde el gobierno de Vicente Fox se anunció su construcción y nada; pasó la administración de Felipe Calderón y nada; Peña Nieto la ubicó como compromiso de campaña y…avanzó unos kilómetros. Ahora los trabajos continúan, entre denuncias y escándalos, como el de ayer, cuando el alcalde de San Rafael, Luis Daniel Lagunes Marín, decidió parar los trabajos a la altura del tramo Paso Largo-Totomoxtle, bajo el argumento de que la constructora Mota-Engil carece de permisos para el derecho de vía, estudio de impacto ambiental y dictamen de Protección Civil.

Van veinte años desde que se anunció su construcción ¿cuántos más deberán pasar para que sea una realidad?, insisten en preguntarnos.

La presencia permanente de la Guardia Nacional en Xalapa es necesaria, nadie duda de eso; por lo tanto se hace necesario que cuente con un cuartel y hasta ahí no hay problema.

El problema comienza cuando debe decidirse en qué lugar construir ese cuartel, que debe estar bien comunicado, con acceso a vías pavimentadas y en un punto estratégico para que, en poco tiempo, los elementos de la GN puedan trasladarse a distintas zonas de la ciudad.

Por eso y porque es un terreno del Gobierno del Estado (es decir, no tiene que gastarse en comprarlo) inicialmente fue tomada la decisión de construirlo en La Loma, en la colonia Zapata, pero los vecinos se oponen porque ahí ha sido su lugar de recreación durante muchos años.

El alcalde Hipólito Rodríguez ya dijo que se buscarán alternativas ante ese rechazo. Bien, la conciliación siempre da buenos frutos.