/ martes 5 de noviembre de 2019

Revés a Mancha Alarcón  Nuevo golpe a los Yunes

Este lunes, la Comisión de Justicia del Consejo Nacional del PAN confirmó el triunfo de Joaquín Guzmán Avilés en la elección interna por la dirigencia estatal del partido.

Quienes conocen los entretelones del panismo consideran que era sólo una cuestión de trámite, ya que se observaba sumamente complicado, casi imposible, un dictamen diferente.

La citada instancia determinó que la impugnación presentada por el contendiente perdedor, José de Jesús Mancha Alarcón, era infundada y así lo notificó Mauro López Mexia, secretario ejecutivo de la Comisión, luego de resolverse el expediente CJ/JIN/260/2019.

Ha pasado casi un año de la elección interna que se llevó a efecto el 11 de noviembre de 2018; en esa ocasión, Mancha se alzó con la victoria (9 mil, 530 votos contra 9 mil 101 de Guzmán Avilés), pero ésta fue anulada tras un largo y tortuoso proceso para analizar y desahogar las impugnaciones.

Recordemos que el 17 de julio, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, como última instancia, determinó la anulación de dicha elección interna panista. Los magistrados ordenaron la celebración de una elección extraordinaria, dado que se acreditaron irregularidades en la cadena de custodia del material electoral, lo que terminó por afectar la validez del resultado.

El partido se vio obligado a convocar a nuevas elecciones internas, mismas que se desarrollaron el pasado 8 de septiembre.

Luego del nuevo proceso, Pepe Mancha, al no verse favorecido con el resultado, presentó un recurso de inconformidad el 12 de septiembre ante las instancias del partido, que este 4 de noviembre emitieron la resolución que indica como válido el resultado y, por tanto, reconoce el triunfo de Joaquín Guzmán.

¿Qué viene para el PAN veracruzano? Sólo existen dos caminos: el primero, que Mancha Alarcón reconozca que el resultado no le favoreció e intente mantener cierto control en algunos puntos específicos, como Tuxpan y Xalapa, lugar este último donde cuenta con el apoyo del diputado Sergio Hernández; y Veracruz-Boca del Río.

El segundo camino del hoy ex dirigente del comité estatal del partido tiene que ver con una lucha en los tribunales para intentar que las elecciones sean anuladas por segunda vez; si es así, pasará al menos otro año sin que el panismo veracruzano tenga una dirigencia formal.

Este último escenario parece poco probable, porque representaría un mayor desgaste para dicha fuerza política y, sobre todo, el riesgo de que llegue al arranque del proceso constitucional 2020-2021 sin una definición con relación a la dirigencia.

En el panismo veracruzano se da como casi un hecho que Yunes Linares, a quien algunos ubican como el titiritero que movería los hilos de Pepe Mancha, terminará por pactar con el grupo que ganó la interna: Guzmán Avilés, Enrique Cambranis, Julen Rementería, Tito Delfín, Víctor Serralde y compañía.


Nuevo golpe a los Yunes

A la familia Yunes –los azules– le ha llovido: primero, con la nueva revisión que el Congreso de Veracruz ordenó a la cuenta pública 2018; segundo, con los señalamientos que comenzaron a ventilarse por presuntas irregularidades en el manejo de recursos federales por parte del gobierno estatal de Miguel Ángel Yunes Linares; y más recientemente, con la filtración de las observaciones emitidas por la Auditoría Superior de la Federación al Ayuntamiento de Veracruz, encabezado por Fernando Yunes Márquez.

Y parece que esto apenas comienza…

@luisromero85

Este lunes, la Comisión de Justicia del Consejo Nacional del PAN confirmó el triunfo de Joaquín Guzmán Avilés en la elección interna por la dirigencia estatal del partido.

Quienes conocen los entretelones del panismo consideran que era sólo una cuestión de trámite, ya que se observaba sumamente complicado, casi imposible, un dictamen diferente.

La citada instancia determinó que la impugnación presentada por el contendiente perdedor, José de Jesús Mancha Alarcón, era infundada y así lo notificó Mauro López Mexia, secretario ejecutivo de la Comisión, luego de resolverse el expediente CJ/JIN/260/2019.

Ha pasado casi un año de la elección interna que se llevó a efecto el 11 de noviembre de 2018; en esa ocasión, Mancha se alzó con la victoria (9 mil, 530 votos contra 9 mil 101 de Guzmán Avilés), pero ésta fue anulada tras un largo y tortuoso proceso para analizar y desahogar las impugnaciones.

Recordemos que el 17 de julio, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, como última instancia, determinó la anulación de dicha elección interna panista. Los magistrados ordenaron la celebración de una elección extraordinaria, dado que se acreditaron irregularidades en la cadena de custodia del material electoral, lo que terminó por afectar la validez del resultado.

El partido se vio obligado a convocar a nuevas elecciones internas, mismas que se desarrollaron el pasado 8 de septiembre.

Luego del nuevo proceso, Pepe Mancha, al no verse favorecido con el resultado, presentó un recurso de inconformidad el 12 de septiembre ante las instancias del partido, que este 4 de noviembre emitieron la resolución que indica como válido el resultado y, por tanto, reconoce el triunfo de Joaquín Guzmán.

¿Qué viene para el PAN veracruzano? Sólo existen dos caminos: el primero, que Mancha Alarcón reconozca que el resultado no le favoreció e intente mantener cierto control en algunos puntos específicos, como Tuxpan y Xalapa, lugar este último donde cuenta con el apoyo del diputado Sergio Hernández; y Veracruz-Boca del Río.

El segundo camino del hoy ex dirigente del comité estatal del partido tiene que ver con una lucha en los tribunales para intentar que las elecciones sean anuladas por segunda vez; si es así, pasará al menos otro año sin que el panismo veracruzano tenga una dirigencia formal.

Este último escenario parece poco probable, porque representaría un mayor desgaste para dicha fuerza política y, sobre todo, el riesgo de que llegue al arranque del proceso constitucional 2020-2021 sin una definición con relación a la dirigencia.

En el panismo veracruzano se da como casi un hecho que Yunes Linares, a quien algunos ubican como el titiritero que movería los hilos de Pepe Mancha, terminará por pactar con el grupo que ganó la interna: Guzmán Avilés, Enrique Cambranis, Julen Rementería, Tito Delfín, Víctor Serralde y compañía.


Nuevo golpe a los Yunes

A la familia Yunes –los azules– le ha llovido: primero, con la nueva revisión que el Congreso de Veracruz ordenó a la cuenta pública 2018; segundo, con los señalamientos que comenzaron a ventilarse por presuntas irregularidades en el manejo de recursos federales por parte del gobierno estatal de Miguel Ángel Yunes Linares; y más recientemente, con la filtración de las observaciones emitidas por la Auditoría Superior de la Federación al Ayuntamiento de Veracruz, encabezado por Fernando Yunes Márquez.

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