"Tardes de Xallitic", un oasis de baile y música que sobrevive el pasar del tiempo

Desde hace casi 17 años, cientos de personas se apropian de este espacio que nació como una iniciativa ciudadana para tener un momento de diversión gratuita

Karla Cancino

  · domingo 3 de marzo de 2019

Foto: Alberto Delgado

Xalapa, Ver.- Son las 5:40 de la tarde y poco a poco la gente comienza a juntarse en los alrededores de la plazuela de Xallitic. Tras varios días de frío y lloviznas, el jueves amaneció soleado y la tarde tiene el clima ideal para bailar al aire libre. ¡Primera llamada, primera!

10 minutos después, a las 5:50 ya hay al menos medio centenar de personas, que solos o en grupo esperan impacientes. Hombres con zapatos recién lustrados y mujeres recién bañadas miran hacia todos lados mientras que el sonido local anuncia: ¡segunda llamada, segunda!

Foto: Alberto Delgado


5:55 y los vendedores ambulantes buscan ubicarse en los mejores espacios y poco a poco comienzan a ofrecer sus productos. “Cacahuates”, “dulces”, “cigarros” y “chicharrones”, gritan mientras se mezclan con la gente. Ya son cerca de 100 las personas reunidas en la explanada y otro tanto que han ocupado lugar en los alrededores. ¡Tercera llamada, comenzamos!


Cuatro! Tres! Dos! Uno!

Que humareda que nos tiene ahogando.

La gente se pregunta, nadie sabe qué es (…)


En punto de las seis de la tarde suenan los primeros acordes de La Carcacha de Selena Quintanilla y comienza la fiesta. La gente sabe a lo que viene y de inmediato se levantan con pareja o en busca de ella. “A bailar que la tarde es corta”, grita una mujer recargada en el conjunto de lavaderos que datan del siglo XVII.

Comienza así el baile en una de las plazas públicas más antiguas de Xalapa. Y es que, desde hace cerca de 17 años, cientos de personas se han apropiado de este espacio mediante el programa "tardes de Xallitic" que nació como una iniciativa ciudadana para tener un momento de diversión gratuita.

Foto: Alberto Delgado


De acuerdo a sus organizadores y fundadores, lo que en un principio se pensó como un esquema para personas de la tercera edad o de escasos recursos, terminó convirtiéndose en un punto de reunión y esparcimiento de gente de todas las edades, clases socioeconómica y sexos.


¿Qué es lo que pasa que nos estamos alejando tanto?

Que cada vez nos comprendemos menos,

que cada día que termina es un fracaso


El sonido proviene de las bocinas ubicadas en una camioneta blanca y cada semana un grupo musical “de casa”, invitado o grupo sorpresa llega hasta este lugar para ofrecer 2 horas de música que muchas veces se convierten en 2 y media o hasta tres.

Aunque la promoción de este evento corre a cargo del Ayuntamiento de Xalapa, lo cierto es que la publicidad no es necesaria porque el 80 por ciento de las personas que acuden lo hacen desde hace varios años de manera regular. “Hemos llegado a tener, sin exagerar, bailando hasta 500 parejas”, presume Sebastián Sánchez promotor cultural y fundador de “Tardes de Xallitic”

Foto: Alberto Delgado


Vestido de manera impecable, el hombre que hace cerca de 17 años tuvo la idea de organizar un baile de danzón en la plaza, asegura que hasta el clima es cómplice de este evento ya que cada jueves a las seis de tarde hay tregua en la lluvia para dejar a las parejas bailar. “Aunque haga frío la gente no deja de asistir. Esto es una familia, una familia bailadora de cada jueves y conocemos a todo el público”

Explica que tras años de reunirse cada jueves a las 6 de la tarde, entre el público se ha formado una amistad entrañable, han salido parejas, celebrado cumpleaños, apoyado a enfermos e incluso, despedido a los bailadores que han muerto a lo largo de los años. “A parte de la gente que baila hay otro tipo de público que le gusta ver bailar” y añade “si te das cuenta hay gente en el puente que les gusta ver a los demás bailar, vienen a eso y así son felices”.


Amor de mis amores,

amor mío qué me hiciste que no puedo conformarme

sin poderte contemplar


Este jueves es el dueto imán el que se encarga de poner a bailar a los presentes. Pese a que los grupos van cambiando de manera regular, el ambiente festivo lo ponen los bailadores. Cumbia, chunchaca, salsa, bachata, cualquier género es bueno para sacar los mejores pasos y lucirse en la pista.

Vestido con guayabera beige, pantalón café bien planchado y su sombrero, don Sotero Olivares Cervantes permanece expectante junto a la pileta de agua de Xallitic. Deja pasar un par de canciones hasta que hace contacto visual con una señora y se encamina hacia ella para invitarla. La mujer accede de inmediato y juntos buscan un espacio libre entre la multitud.

“Bailar siempre ha sido mi hobby, para mí los jueves es dejar todos los pendientes y las preocupaciones y venir a bailar aquí”, señala después de dejar a la mujer en su lugar nuevamente.

Foto: Alberto Delgado

Don Sotelo asegura orgulloso que es de los fundadores de este evento cultural y que se encargó de juntar más de 450 firmas para hacer realidad un espacio a donde bailar de manera gratuita y masiva. “A veces vengo con pareja, pero la mayoría de las veces vengo solito y aquí encuentro. Soy soltero, pero tengo muchas amigas” y remata “tengo aquí mis amigas con las que bailo una o dos canciones y luego agarro a otra y vuelvo a bailar”, señaló.


Me roba me roba el oso polar,

me roba me roba me va a llevar

me roba me roba me el oso polar,

me roba me roba me va a llevar.


Apenas suenan los primeros acordes de la canción y Guadalupe le extiende la mano al hombre que tiene a su lado para bailar. Es su esposo desde hace 7 años cuando se conocieron un jueves bailando en Xallitic.

Guadalupe Huerta es parte de las fundadoras del baile popular y de los cientos de personas que cada jueves deja todos sus pendientes de lado y llega hasta el centro de Xalapa a bailar. “Yo nunca hago planes para los jueves, toda la gente que me conoce ya sabe que a las 6 de la tarde yo tengo que estar aquí bailando”, explica orgullosa.

Desde hace 12 años y de manera ininterrumpida, sale de su casa en Las Trancas y junto a sus amigas, vecinas y esposo llega a disfrutar de dos horas de baile.

Pese a ser febrero hay bochorno en el ambiente y Guadalupe suda en la pista. Arreglada como si fuera a una fiesta, la mujer de 57 años baila y sonríe de la mano de su esposo. “Esto para mi es una terapia, la bailoterapia le digo, y la comparto con todos aquí porque la gente que cada jueves llega es porque le gusta bailar, divertirse y olvidarse de todo lo malo”.


Y tú te vas, jugando a enamorar

Te enredas por las noches entre historias que nunca tienen final

Te perderás, dentro de mis recuerdos, por haberme hecho llorar


Suenan las últimas estrofas de “Nunca es suficiente” y la gente aplaude efusiva. Son las 8:10 de la noche y el baile acabó. Poco a poco la pista comienza a vaciarse y la gente a despedirse. En el sonido local el conductor anuncia “grupo sorpresa” para la próxima semana y el público grita. “Siempre que hay grupo sorpresa se pone bueno porque son grupos que ya han tocado y animan muy bien” asegura Guadalupe.

Foto: Alberto Delgado


“¿Quién falta?” Pregunta una mujer a sus amigas. “Nada más Rosa”, contesta otra. Se trata de un grupo de 4 amigas que jueves a jueves acuden a bailar. Una de ellas se enteró que se ponía bueno el ambiente y les platicó a las demás. Ahora cada semana las cuatro se reúnen en una esquina y toman un taxi desde la colonia Rafael Lucio hasta el centro de Xalapa, bailan entre ellas o con alguna pareja y se vuelven a encontrar para regresar juntas. “El taxi nos cobra entre 40 a 50 pesos así que por 20 o 25 pesos venimos, bailamos y regresamos bien contentas a la casa”.

Y es que en medio de las condiciones adversas de seguridad o la crisis económica, el baile popular de Xallitic se ha convertido en un lugar seguro para miles de xalapeños.

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