/ jueves 14 de marzo de 2019

El quehacer de los maestros

Estimado lector, tratar de explicar el trabajo que realizan los maestros, a partir de una definición que resulte válida para todo maestro o interesado en el tema, es algo difícil de lograr, debido a la existencia de tantos estilos y formas de ser docente, como realidades educativas están presentes y lo complejo que es ser profesor.

La conceptualización del quehacer del maestro ha sido descrita de diferentes maneras: rol docente, trabajo docente, práctica docente, función docente, perfil docente, profesión docente, agente de cambio social, agente socializador, agente reproductor, enseñanza, efectividad del maestro, enseñanza-aprendizaje.

Desde mi punto de vista, considero al maestro como un sujeto cognoscente y un trabajador que realiza una actividad profesional llamada práctica docente. En ella actúan, de manera implícita o explícita, intereses ideológicos, posiciones éticas y políticas y procesos de socialización regidos por la presión del contexto cultural, social e institucional en el que ejerce su profesión y donde se encuentran presentes algunos aspectos o dimensiones que la hacen muy compleja, profunda e interesante.

El quehacer del docente se construye socialmente, dentro de un proceso histórico, regido por intereses de modificación consciente de la realidad sobre la que se actúa.

La importancia de la conciencia histórica permite la comprensión de tres tipos de interacciones que tiene el maestro: entre la vida individual y social; entre la experiencia y la historia y entre la cultura y el conocimiento, con los procesos particulares de dominación y subordinación social.

En este contexto el proceso del trabajo del maestro no solamente se basa en los conocimientos que tiene y la forma que enseña en el aula, sino que también se basa en sus valores, con la que los profesores se enfrentan diariamente; desde luego en la relación de los profesores con sus alumnos, sus compañeros de trabajo, las autoridades educativas, y los padres de familia.

No debemos olvidar que todo profesor es un asalariado que vende su fuerza de trabajo al Estado o a la iniciativa privada. Sin embargo, a pesar de su situación laboral en el mercado del trabajo, manifiesta, cuando no tiene consciencia histórica-social, una clara tendencia a la jerarquización autoritaria en el centro escolar, respecto a los alumnos en el aula y a los padres en la comunidad. Es decir el maestro cuando no tiene consciencia histórico-social del trabajo que realiza, contribuye a la reproducción del orden político establecido.

Por el contrario un buen docente debe identificar los valores ideológicos que constituyen la cultura dominante y promover la reflexión y el contraste sobre los mismos, desde la perspectiva de la asimilación particular que los alumnos realizan de dichos valores, procurando un clima de vivencias e intercambios que faciliten la reflexión, el contraste y la reconstrucción personal relativamente autónoma de los actores educativos.

carlos_jorge27@hotmail.com

Estimado lector, tratar de explicar el trabajo que realizan los maestros, a partir de una definición que resulte válida para todo maestro o interesado en el tema, es algo difícil de lograr, debido a la existencia de tantos estilos y formas de ser docente, como realidades educativas están presentes y lo complejo que es ser profesor.

La conceptualización del quehacer del maestro ha sido descrita de diferentes maneras: rol docente, trabajo docente, práctica docente, función docente, perfil docente, profesión docente, agente de cambio social, agente socializador, agente reproductor, enseñanza, efectividad del maestro, enseñanza-aprendizaje.

Desde mi punto de vista, considero al maestro como un sujeto cognoscente y un trabajador que realiza una actividad profesional llamada práctica docente. En ella actúan, de manera implícita o explícita, intereses ideológicos, posiciones éticas y políticas y procesos de socialización regidos por la presión del contexto cultural, social e institucional en el que ejerce su profesión y donde se encuentran presentes algunos aspectos o dimensiones que la hacen muy compleja, profunda e interesante.

El quehacer del docente se construye socialmente, dentro de un proceso histórico, regido por intereses de modificación consciente de la realidad sobre la que se actúa.

La importancia de la conciencia histórica permite la comprensión de tres tipos de interacciones que tiene el maestro: entre la vida individual y social; entre la experiencia y la historia y entre la cultura y el conocimiento, con los procesos particulares de dominación y subordinación social.

En este contexto el proceso del trabajo del maestro no solamente se basa en los conocimientos que tiene y la forma que enseña en el aula, sino que también se basa en sus valores, con la que los profesores se enfrentan diariamente; desde luego en la relación de los profesores con sus alumnos, sus compañeros de trabajo, las autoridades educativas, y los padres de familia.

No debemos olvidar que todo profesor es un asalariado que vende su fuerza de trabajo al Estado o a la iniciativa privada. Sin embargo, a pesar de su situación laboral en el mercado del trabajo, manifiesta, cuando no tiene consciencia histórica-social, una clara tendencia a la jerarquización autoritaria en el centro escolar, respecto a los alumnos en el aula y a los padres en la comunidad. Es decir el maestro cuando no tiene consciencia histórico-social del trabajo que realiza, contribuye a la reproducción del orden político establecido.

Por el contrario un buen docente debe identificar los valores ideológicos que constituyen la cultura dominante y promover la reflexión y el contraste sobre los mismos, desde la perspectiva de la asimilación particular que los alumnos realizan de dichos valores, procurando un clima de vivencias e intercambios que faciliten la reflexión, el contraste y la reconstrucción personal relativamente autónoma de los actores educativos.

carlos_jorge27@hotmail.com